Diputado Antonio Solís

Legado Histórico Sabinense

El Profr. Antonio Solís, ilustre sabinense, como Diputado fue parte distinguida de la XL Legislatura del Estado, desde el 1º de diciembre de 1923.

El Gobernador lo era el Gral. Porfirio G. González, cuyo período estuvo lleno de problemas políticos insuperables, que lo llevó a ser desaforado y destituido por el mismo cuerpo legislativo en octubre de 1925.

Era una época inestable en la política nacional y constantemente se daban conflictos estatales y municipales con frecuentes de gobernadores, alcaldes y cuadros de todo nivel.

México, recién estaba saliendo de la etapa violenta de la Revolución, iniciada el 20 de noviembre de 1910, por don Francisco I. Madero, continuada por Venustiano Carranza, Alvaro Obregón y Plutarco Elías Calles. Las luchas heroicas de Pancho Villa, Emiliano Zapata y otros caudillos populares, ya eran parte de la historia y la leyenda.

En lo político, se carecía de una línea nacional hegemónica, había un gran caciquismo regional, la Constitución de 1917 poco se aplicaba y sobre todo, no existía un Partido que aglutinara a una mayoría determinante, para trazar el rumbo del país.

Las aspiraciones populares continuaban en el espacio de la teoría revolucionaria, pues, los derechos obreros no se aplicaban, la reforma agraria seguía en el papel, las grandes masas de trabajadores seguían al margen de la educación, la medicina, la vivienda, etc.

Las luchas entre los grupos surgidos de la Revolución, seguían a la orden del día y era difícil superar sanamente las ambiciones legítimas o mezquinas de los “salvadores de la Patria” como les llamaba el Gral. Obregón a los Generales formados en el proceso de la violencia revolucionaria.

México, vivía una etapa difícil económicamente inestable en lo político e indefinido en el rumbo, pues aún se carecía de un proyecto general que encauzara el rumbo de la nación.

Claro, por lo anterior surgió la estrategia política de Plutarco Elías Calles, al crear el Partido, la Institucionalidad y el trazo nacionalista, vendría después Lázaro Cárdenas, que daría cumplimiento a los anhelos campesinos, obreros y populares a través de la reforma agraria, el apoyo y reconocimiento de los derechos proletarios, la expropiación petrolera. La educación popular, la escuela rural, etc.

Pues bien, antes del Calles de 1929 y el Cárdenas Presidente, el País y el estado debatían en la intranquilidad política; en estas circunstancias actuó el Profr. Antonio Solís, en el Congreso de Nuevo León, hasta su muerte el 2 de marzo de 1925, en la ciudad de Monterrey.

Tras una investigación personal, realizada en el Archivo–Biblioteca del Congreso, nos hemos interiorizado de las participaciones que el coterráneo tuvo durante las numerosas sesiones de aquella Legislatura; y hemos comprobado su constancia, en su responsabilidad; su permanente actitud participativa; su posición defensora de los lineamientos legales, la lucha constante a favor del pueblo sabinense y su indudable vocación militante. Siempre actuó en los debates, de un asunto o de otro, siempre dejó escuchar su voz y sus opiniones y sin variación, las defendió aún cuando con mucha frecuencia, era derrotado en sus propuestas o se veía en minoría o solo en las votaciones.

Sus intervenciones se sucedían sesión tras sesión y ahí están sus palabras en los debates que se conservan en el Archivo.

La XL Legislatura de la cual formó parte el Diputado Solís, estaba integrada por:
Jesús Morales, Dr. Nicandro M. Tamez, Mauricio Santos, Julio L. Leal, Pedro Villarreal, Lic. Mercedes Dávila, Manuel Chapa González, Profr. Antonio Solís, Eduardo Martínez, Petronilo Rueda, Profr. Manuel Tamez Garza, Modesto B. Arreola, Marcelino Hinojosa, Alfredo Salinas y Enrique Ramírez.