Simón Cervantes y sus hazañas deportivas – Segunda parte
Durante sus inicios como corredor, hubo de pasar por muchos sacrificios dada su precaria situación económica, llegando inclusive a correr descalzo, pero su amor por el deporte lo hizo seguir adelante cosechando importantes triunfos a pesar de las adversidades, es así que un día que se disponía a correr como integrante del equipo de relevos de 4X400 metros planos en el Parque Acero de la Fundidora de Monterrey en el año de 1956: equipo integrado por los profesores Benito López Valadez y Manuel Pérez Camacho, completando la cuarteta Carlos Viejo y el propio Simón Cervantes: se daba el caso que este último cerraría la carrera y observando su entrenador Profr. Víctor Alejandro Méndez que no traía los zapatos especiales para correr por no tener el dinero para comprarlos, le sugirió que cuando concluyera la participación de su compañero Pérez Camacho, éste se los prestara y así fue como cerró en forma por demás relampagueante aquel relevo en la ciudad capital ante el asombro y algarabía de la multitud allí reunida.