El viernes 11 de agosto de 1995, bajo el agua y por la tarde (la tormenta tropical “Gabrielle” hizo llover el 11 y 12 y el 13 corrió el Río Sabinas por el agua que volvió a caer en “La Turbina”. Pero la anunciada y esperada “Avenida” en el Río Sabinas, no llegó, ya que a la altura del tercer vado, el agua se filtró hacia abajo por la permeabilidad de las capas y nos quedamos esperando caer correr el agua de “La Avenida”.
Ya la veremos en otra ocasión). Partieron rumbo a Cieneguitas (casi la capital de Agualeguas), los profesores José Perfecto Vázquez Santos, Héctor Chapa Chapa y Benito López Valadez, llovía a cántaros y la misión era entrevistar al atleta Salomón Santiago Chapa Chapa, oriundo de aquel lugar y formado deportivamente y culturalmente en esta población. (Cieneguitas carece casi de servicios, está rodeada de cerros color azul añil o índigo, muy cercano está el arroyo del mismo nombre y su ojo de agua “El Tule” es muy conocido. En dicho lugar los comerciantes adquieren el doctorado en la compra y venta).
Se logró por primera vez esa tarde lluviosa,. (ahora es rareza ver llover), la comunicación telefónica con la Ciudad de Monterrey, N. L., gracias al teléfono celular de Luis Mario Chapa Serna, hijo de Jesús María Chapa Chapa, aquel jugador del equipo de los Cuervos de basquetbol de la Escuela “Manuel M. García”, que ya para finalizar un partido contra la Escuela Anexa a la Normal “Pablo Livas”, le gritaron:
-Ya se va a acabar el partido “Chema”, tírala
Estaba “Chema” a tres cuartos de cancha.
La tiró y la encestó, (Ni él lo podía creer que hubiera caído). Aquello fue la locura, ya que con esa increíble canasta. el equipo ganó por un punto de diferencia. (Como recordación de las estadísticas en el canasteo individual Roberto Baldazo encestó 40 puntos y “Chema” 39). Ambos jugadores de la “Manuel M. García”, que se alzó con el Campeonato y su entrenador fue el Profr. Benito López Valadez en el año de 1959.